Una Electroencefalografía (EEG) es una prueba fundamental para detectar epilepsia, encefalopatías, demencias, migrañas y alteraciones cerebrales tras traumatismos o eventos vasculares.
En NeuroeXpand, contamos con tecnología de vanguardia y especialistas altamente capacitados para garantizar un estudio preciso y confortable.
Un diagnóstico oportuno puede marcar la diferencia en tu salud neurológica. Agenda tu EEG y obtén respuestas claras para tu bienestar.
Ofrecemos estudios EEG de alta resolución para evaluar la actividad eléctrica cerebral en pacientes con epilepsia, trastornos del sueño, deterioro cognitivo y otras condiciones neurológicas. Contamos con equipos de última generación para registros rutinarios, prolongados y video-EEG, garantizando una interpretación precisa por especialistas en neurofisiología.
Este es el examen estándar que dura aproximadamente 30 minutos. Durante la prueba, se pueden utilizar estímulos como luces intermitentes o ejercicios de respiración para evaluar la actividad cerebral. Es útil para detectar anomalías en la actividad eléctrica del cerebro y diagnosticar condiciones como epilepsia, desmayos o demencia.
Este examen se realiza durante un período más largo, generalmente alrededor de una hora o más. Proporciona información adicional que el EEG de rutina podría no captar, especialmente en casos de síntomas intermitentes como lapsos de memoria o episodios de confusión. Es útil para relacionar momentos activos de una enfermedad con la actividad eléctrica cerebral y mejorar la precisión de un diagnóstico.
Combina el registro de la actividad eléctrica cerebral con una grabación de video simultánea. Esto permite a los médicos observar y relacionar eventos clínicos como convulsiones, con los cambios en la actividad cerebral. Es especialmente beneficioso para diagnosticar y clasificar trastornos convulsivos.
Permite registrar la actividad cerebral mientras el paciente realiza sus actividades diarias normales. El paciente lleva un dispositivo portátil que registra la actividad cerebral durante uno o más días. Es especialmente útil para detectar eventos que ocurren esporádicamente y que podrían no presentarse durante un EEG en el entorno clínico.
Se realiza mientras el paciente duerme y puede combinarse con un estudio de sueño (polisomnografía). Es útil para diagnosticar trastornos del sueño y epilepsia relacionada con el sueño, proporcionando información que un EEG de vigilia podría no revelar.
Cada uno de estos tipos de EEG ofrece ventajas específicas que permiten a nuestros especialistas en NeuroeXpand obtener una comprensión detallada de la función cerebral de nuestros pacientes, facilitando diagnósticos precisos y planes de tratamiento personalizados.
Este es el examen estándar que dura aproximadamente 30 minutos. Durante la prueba, se pueden utilizar estímulos como luces intermitentes o ejercicios de respiración para evaluar la actividad cerebral. Es útil para detectar anomalías en la actividad eléctrica del cerebro y diagnosticar condiciones como epilepsia, desmayos o demencia.
Este examen se realiza durante un período más largo, generalmente alrededor de una hora o más. Proporciona información adicional que el EEG de rutina podría no captar, especialmente en casos de síntomas intermitentes como lapsos de memoria o episodios de confusión. Es útil para relacionar momentos activos de una enfermedad con la actividad eléctrica cerebral y mejorar la precisión de un diagnóstico.
Combina el registro de la actividad eléctrica cerebral con una grabación de video simultánea. Esto permite a los médicos observar y relacionar eventos clínicos como convulsiones, con los cambios en la actividad cerebral. Es especialmente beneficioso para diagnosticar y clasificar trastornos convulsivos.
Permite registrar la actividad cerebral mientras el paciente realiza sus actividades diarias normales. El paciente lleva un dispositivo portátil que registra la actividad cerebral durante uno o más días. Es especialmente útil para detectar eventos que ocurren esporádicamente y que podrían no presentarse durante un EEG en el entorno clínico.
Se realiza mientras el paciente duerme y puede combinarse con un estudio de sueño (polisomnografía). Es útil para diagnosticar trastornos del sueño y epilepsia relacionada con el sueño, proporcionando información que un EEG de vigilia podría no revelar.
Cada uno de estos tipos de EEG ofrece ventajas específicas que permiten a nuestros especialistas en NeuroeXpand obtener una comprensión detallada de la función cerebral de nuestros pacientes, facilitando diagnósticos precisos y planes de tratamiento personalizados.